Funcionalidades · 3 min de lectura
Automatiza una tarea después de comprobarla
Empieza con una tarea pequeña, una frecuencia razonable y un resultado verificable.
1. Define el resultado
Describe qué debe producir la tarea, qué fuentes puede consultar y cómo reconocerás un resultado correcto. Por ejemplo, un resumen interno de datos autorizados o un documento de trabajo.
2. Configura herramientas y destinatarios
Revisa las habilidades necesarias antes de programar. Que el agente pueda conversar no implica que tenga acceso a una integración. Indica dónde debe quedar el resultado y evita envíos no solicitados.
3. Haz una prueba controlada
Comprueba la tarea con datos adecuados y revisa el resultado. Si requiere una acción externa, entiende qué confirmaciones o permisos aplica antes de ejecutarla.
4. Programa y supervisa
Configura la frecuencia y la zona horaria. Revisa el historial, consumo y posibles errores. Una tarea pausada permanece pausada hasta que decidas activarla; no necesitas poner en marcha todo a la vez.